El avance del fútbol femenino uruguayo y sus clubes
Hace diez años el fútbol femenino en Uruguay todavía estaba en un segundo plano. Muchos partidos se jugaban con poca atención, varios clubes no tenían estructura y muchas jugadoras tenían que combinar el fútbol con trabajo o estudios. Hoy la situación empezó a cambiar. En el país aparecieron más torneos, más equipos juveniles y más clubes que decidieron trabajar en serio en el fútbol femenino.
La temporada 2024 mostró que el sistema sigue creciendo. Bajo la organización de la Asociación Uruguaya de Fútbol se jugaron campeonatos en varias categorías: Sub-14, Sub-16, Sub-19, Segunda División y Primera División. En la máxima categoría participaron 12 equipos.
Para el fútbol uruguayo esto es importante. Antes muchos clubes tenían solamente un plantel principal. Ahora empiezan a aparecer estructuras juveniles más completas.
Los clubes empezaron a tomar el proyecto más en serio
Uno de los cambios más visibles es la participación de los clubes grandes. Equipos como Nacional, Peñarol, Defensor Sporting y Danubio ya tienen trabajo estable en fútbol femenino.
En algunos clubes aparecieron cuerpos técnicos propios, apoyo médico y lugares específicos para entrenar. Nacional, por ejemplo, fue el primer club uruguayo en obtener la licencia CONMEBOL para fútbol femenino. También comenzaron a aparecer contratos profesionales para varias jugadoras.
Hoy, para competir en torneos internacionales, los clubes tienen que cumplir requisitos de CONMEBOL. No alcanza solamente con tener un plantel. También se exige trabajo juvenil, organización interna y estructura médica.

Eso cambió bastante la mirada sobre el fútbol femenino dentro del país. Muchos clubes ya no lo ven como algo secundario, sino como una parte más de la institución.
El fútbol juvenil se volvió una base importante
Otro cambio claro es el trabajo con las jugadoras jóvenes. En los últimos años crecieron los campeonatos para chicas Sub-14, Sub-16 y Sub-19. Eso permite formar futbolistas dentro de Uruguay y no depender solamente de planteles armados a último momento.
Hoy el sistema funciona así:
- Sub-14
- Sub-16
- Sub-19
- Segunda División
- Primera División
Para Uruguay esto tiene mucho valor. El país tiene una población pequeña y necesita desarrollar jugadoras desde edades tempranas para mantener competitivo el nivel de clubes y selección.
Antes muchas futbolistas empezaban a jugar tarde. Ahora más niñas llegan al fútbol desde chicas porque aparecieron escuelas y equipos no solo en Montevideo, sino también en otros departamentos.
La selección y las copas internacionales ayudaron al crecimiento
El crecimiento también tiene relación con los torneos internacionales. Los Mundiales femeninos y la Copa Libertadores femenina empezaron a recibir más atención en televisión y redes sociales. Eso también se siente en Uruguay.
Cuando los clubes uruguayos enfrentan equipos de Brasil, Argentina o Colombia, queda claro cuál es el nivel que se necesita para competir. Por eso la AUF y los clubes empezaron a invertir más en estructura y formación.
FIFA también apoyó proyectos de desarrollo para el fútbol femenino uruguayo en los últimos años. Parte de esos programas estuvo enfocada en formación de entrenadores y crecimiento de la organización local.
Todavía el fútbol femenino en Uruguay no mueve multitudes todas las semanas. Pero los cambios ya son visibles. Hay más torneos, más jugadoras jóvenes y más clubes trabajando de manera estable.
Para quienes seguimos el fútbol uruguayo de cerca, ya no parece algo pasajero. El fútbol femenino se está convirtiendo poco a poco en una parte normal de la vida futbolera del país.